Un balón que se traga como una cápsula, sin cirugía, endoscopía ni anestesia.
Ocupa espacio en el estómago y ayuda a sentir saciedad con porciones más
pequeñas. Permanece cerca de cuatro meses y luego se elimina de forma natural. invasividad, pensada para quienes buscan un primer paso estructurado antes de considerar una cirugía definitiva.
Es un dispositivo de silicona que llega comprimido dentro de una cápsula del tamaño de una vitamina grande. Usted la traga con agua, en consulta, sin sedación. Una vez que la cápsula llega al estómago, se confirma su posición y se llena con aproximadamente 550 ml de líquido a través de un catéter delgado y flexible conectado a ella; luego el catéter se retira suavemente por la boca. Todo el proceso toma alrededor de 15 a 20 minutos y usted se retira caminando el mismo día. El balón permanece en el estómago ocupando espacio y ayudando a sentir saciedad con porciones más pequeñas. Pasado el período programado, una válvula interna se abre de forma automática, el balón se vacía y se elimina por vía natural, sin necesidad de una segunda intervención para retirarlo.
El balón no está indicado para todas las personas: hernias hiatales grandes, trastornos de la deglución o cirugías previas del tubo digestivo pueden contraindicarlo. Estos criterios se confirman en la evaluación. Si no es la alternativa adecuada para su caso, existen otras opciones dentro de la cirugía bariátrica que se evalúan en consulta.
Confirmamos su candidatura, descartamos contraindicaciones y le explicamos qué esperar del proceso.
Un ayuno breve previo y algunas indicaciones simples el día de la colocación, sin preparación compleja.
Traga la cápsula con agua, se llena el balón y se retira el catéter. Sin sedación, en cerca de 15 a 20 minutos.
Se retira caminando, con un plan de alimentación progresivo y controles programados durante los cuatro meses.
Es común sentir náuseas, molestias o calambres leves mientras el cuerpo se adapta al balón. Se manejan con los medicamentos indicados en la evaluación.
Dieta líquida y luego blanda, con avance progresivo hacia alimentos normales, siempre bajo control nutricional.
La válvula se abre sola, el balón se vacía y se elimina por vía natural. Se realiza un control final para confirmar el proceso.
Cifras generales reportadas en estudios publicados sobre balones deglutibles de este tipo. Son promedios poblacionales, no una promesa de resultado individual.
No requiere incisiones ni pabellón. Se coloca en consulta y se retira de forma natural.
La colocación se realiza despierto, en consulta, sin sedación ni anestesia general.
Es el tiempo estándar de permanencia del dispositivo, tras el cual se elimina de forma natural del organismo.
Las náuseas, los vómitos y las molestias abdominales en los primeros días son muy frecuentes mientras el cuerpo se adapta al dispositivo; en la mayoría de los casos se controlan con medicamentos. Con menor frecuencia, el balón puede desinflarse antes de lo previsto, lo que requiere retirarlo antes de tiempo mediante un procedimiento endoscópico. Muy rara vez puede producirse una obstrucción que requiera una intervención de urgencia. El balón Elipse es un dispositivo temporal: no es una solución definitiva, y el peso puede volver a subir si no se sostienen los cambios de alimentación después de su retiro. No está exento de contraindicaciones ni de riesgo, y estos puntos se conversan en detalle antes de decidir.
Revise el rango referencial del balón Elipse y las alternativas de pago disponibles.
No debería doler. Es del tamaño de una vitamina grande y se traga con agua, de forma similar a un comprimido grande. Algunas personas sienten una leve molestia al pasar, que es normal.
No. La colocación del balón Elipse no requiere anestesia, sedación ni endoscopía. Se realiza en consulta, con verificación de la posición durante el llenado.
Es poco frecuente, pero si ocurre, debe retirarse antes de lo previsto mediante un procedimiento endoscópico. Por eso se indican controles periódicos durante el período de uso.
Sí, es posible si no se mantienen los cambios de alimentación trabajados durante el período de uso. El balón es una herramienta de apoyo, no un resultado permanente por sí solo.
En algunos casos se evalúa un segundo período, según su evolución y criterio médico. Esto se conversa en los controles de seguimiento, no se define de antemano.
La cobertura varía según su plan y el tipo de prestación. Revise el detalle en precios y financiamiento o consúltelo directamente con su institución de salud.
Cuéntenos su situación y evaluamos juntos si el balón Elipse es la alternativa adecuada para usted.